Asociación de Pescadores Artesanales. Todos los Derechos Reservados 2009
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JOSÉ ASCORTI, PRESIDENTE DE LOS PESCADORES ARTESANALES PROPONE QUE EL PLAN DE MANEJO SEA INCLUSIVO
“La gente ve a la Administradora de Península como un ente recaudador”
En el marco de la nueva conferencia del Centro de Estudios y Análisis de la Realidad Madrynense (CEAREM), “Visiones y Conflictos del Área Natural Protegida Península Valdés”, José Ascorti, representante de los pescadores artesanales, expuso su posición respecto del plan de manejo y advirtió que no sólo debe solicitarse a todos los sectores su opinión, sino que las medidas que se decidan en acuerdo, deben ser respetadas. En este sentido el referente de los pescadores remarcó que, “para el común de la gente, la Administradora de Península es un ente recaudador nada más, y el Gobierno la quiere mostrar solo como eso”.
Ascorti, preside APAPM, (Asociación de Pescadores Artesanal de Puerto Madryn), y la red internacional RECOPADES (Red de Comunidades de Pescadores Artesanales para el Desarrollo Sostenible).
“Nosotros en el año 1999 fuimos invitados a participar del plan de manejo de Península Valdés, fue uno de los emprendimientos que solicitó la UNESCO, para que un futuro se pueda nombrar el territorio como patrimonio de la humanidad. En ese momento la invitación fue la Dirección de Pesca de la Provincia, ahora es Secretaría. Nos dijeron que nos daban la oportunidad de poder defender nuestro propio trabaja, y si bien nosotros habíamos nacido bajo un acta constitutiva en 1993, logramos posteriormente la personalidad jurídica como pescadores artesanales en 1996; hicimos muy pocos trabajos institucionales”, explicó José Ascorti. Para ellos formar parte del grupo que reunía 17 instituciones, fue un desafío importante que los marcó hasta el día de hoy. Los representantes que estaban era gente con mucha preparación, técnicos o doctores con nivel de educación terciario, “los pescadores sólo contábamos con muy poca preparación, es decir el básico porque teníamos solo nivel primario”, afirmó.
Desde los comienzos del plan de manejo fue complicado para ellos, de igual manera están agradecidos hasta el día de hoy que la Secretaría de Pesca le haya dado la oportunidad de participar. Todas las discusiones que estaban ese determinado momento no tenían el mismo mandato, algunas por ejemplo “como el CENPAT y las universidades fueron neutrales en sus opiniones y cómo defendían su posición; además había algunas que veían con mandatos para la anularnos con órdenes de la Secretaría de Turismo donde intentaron hacerlo. Nosotros no estábamos de paso, nos jugábamos nuestros puestos de trabajo”, manifestó Ascorti.
A medida que pasaron las reuniones de trabajo se dieron cuenta que querían acorralar a los pescadores en un lugar específico, que es el Riacho San José. “Estas personas que insinuaban ese manejo no tenían en cuenta que el pescador artesanal tiene que estar lo más cerca posible del recurso, no puede alejarse por un tema de economía, salud y economía. Siempre dependemos de la naturaleza porque no somos como las grandes industrias que podemos perseguir cardúmenes y podemos ir a cualquier lado”, declaró. Además, se hubiera sobrecargado esa área, pero fueron recuperando las playas para poder pescar, que antes tenían realizar maniobras, que no superaban las cuatro o cinco, luego bautizadas como playas operativas, y sólo quedó un asentamiento fijo el Riacho.
“Nosotros teníamos que pescar todo el año y una vez terminada la temporada levantábamos el campamento y traíamos las embarcaciones y casillas rodantes a Puerto Madryn en la mayoría de los casos”, dijo el disertante. No querían los asentamiento permanentes y hoy en día se fueron incrementando, “No estamos en contra, pero fue un descuido que tuvieron los administradores de área, ya sea la Secretaría de Turismo, La Administradora de Península Valdés y los guarda faunas; había quedado por escrito que los asentamientos no iban a existir, pero fueron avalados por la Provincia del Chubut y en algunos casos enviaron molinos eólicos para mejor la calidad de vida”.
La mesa técnica
El presidente de RECOPADES, aseveró “Fue un plan de manejo largo, Dirección de Pesca no quiso participar y nos dio una gran responsabilidad a nosotros los pescadores artesanales, porque no estaba en las prioridades atender la pesca artesanal”. Una vez que se terminó el plan, salió la ley, pero muchas de las cosas que quedaron escritas por consenso en arduo trabajo de la elaboración, “Muchas cosas no se respetaron, la pasamos realmente mal y fuimos humillados por varias personas que formaban parte de distintas instituciones, fuimos acosados en ese momento. Algunas fundaciones ecologistas estaban de la mano de la Dirección de Turismo, y ellos creían que para proteger una de éstas áreas había que sacar directamente al hombre”, consideró Ascorti, pero las disimilitudes hoy en día ya no se presentan tan pujantes como en la creación del plan de manejo.
Si bien se trató de arreglar el manejo del recuso, se lograron consensuar ideas pero cuando la Dirección de Pesca intervenía, se hacía lo contrario, “Andábamos con una de las patas de la mesa técnica renga, lo que es lo mismo que le está sucediendo a la Administradora de Península Valdés con Turismo de la provincia, porque da la posibilidad de participar pero no quieren perder poder. Si hay algo que uno no lo puede manejar tiene que haber más participación para que se llegue a una solución, es lo mismo que nos pasó a nosotros con la Dirección de Pesca”, expresó. Además, “Para el común de la gente la Administradora de Península es un ente recaudador nada más, y el gobierno la quiere mostrar solo como eso”, finalizó Ascorti.
Fuente: Diario de Madryn, 19 de septiembre de 2011.-